domingo, 14 de marzo de 2010

Barcelona

518 años después, pero con la misma pose de Cristobal...

En Barcelona estuvimos muy pocos días, pocos, pero buenos!
Llegamos al mediodía y partimos derecho a la playa. El azul mediterraneo, el viento del mar, el sol en la cara, son sensaciones que no hay fotos ni palabras que puedan explicar. Pero tampoco me voy a hacer un blog romanticón, así que paso contar la historia, como lo hacia antes...

A diferencia de Pa-gris, de donde veníamos, acá hacia unos 20 grados mas, digamos unos +15ºC que te cambian la forma de disfrutar la vida, o al menos cuando vas a mear un árbol no te amarga ese desastre que hizo el frio... igual esto no me pasa a mi, obvio!

Con el mate, camperas, bufandas y guantes colgando de las mochilas, nos fuimos a conocer la ciudad. Acrorde a toda ciudad costera, las calles bajan hacia el mar, y donde no se ven más edificios es porque hay agua, asi que me acomodé el jopo como para que el viento no me sorprenda, manotié la guasa, y con ella flameando (debido a la velocidad que alcanzamos) llegamos a la mismisima arena donde jugaba Cristobal, donde Zapatero habrá tomado sol algún verano, donde Messi se habrá cepillado alguna catalana, ahi mismo.

Con un gesto sagaz nos quitamos el calzado y nos azotamos los pies con la calida arena. Creo que viene a este mundo para sufrir, y entonces, me sacrifico por ustedes... Espero sepan valorar...

Al par de horas de tomar sol, caminar por el costado del mar, nos cruzamos con un viejo nudisata que endaba en chila por la playa, le iba a copiar pero la Viti me reprimió, la verdad que no hacia tanto calor como para desabrigarse. La cuestión, es que a media tarde llegamos a los de Bianka.

La Bianka fue de andar por la "villa hippie" hace un par de años, haciendo una Rotary o algo del genero. Es alemana, pero vive hace un par de años en España y con su novio argentino (Martín); como resultado habla un español muy gracioso, incluso dice "culiao" "boludo" y "che me das un mate". Creo que esto ya nos hacia sentir como en casa, y encima en su departamento nos dejaron su habitación, nos alimentaron, hicieron de guia turistica, etc, etc, etc! Nos recibieron espectacular, ni que nos lo mereciéramos! Bianka y Martín: mil gracias!!!

Por la noche fuimos a la Sagrada Familia, gran obra Gaudista, que no entendí... bueno, pero me parecieron divertidos los racimos de banana que adornan las cúpulas de la parte derecha de la iglesia. Después, siguiendo las savias vivencias del Ing. Gastronómico "Tío" Miguel, (todavía sigo sorprendido que en realidad no es mi tío...) fuimos a comer a "lechazo", o en criollo, corderito. (Quizá alguno de estos dias termino en Palencia comiendo un "cochinillo" cortado con el plato). Tremenda patita de cordero, con papitas, vino, y dejo de contar porque mojo el teclado con baba... Con la panza llena y el corazón contento desplazamos nuestras figuras hacia un bar cubano, si, uds dirán "pero gil, tanto viaje a Barcelona, plena catalunya, para terminar en un bar cubano?" Y si, pero que buen vermut casero que tomamos! Digamos que la Bianka y Marcos (el primo de Martín) eran los más frescos, total, esta es una historia sin verificación... Que sean tre' decia la Wideman!!!

Ya al otro día comenzó el turismo estándar. Bajamos por la rambla, vimos las casas de Gaudí, obviamente por afuera porque costaban 14EUR la entrada a casa una, y terminamos de nuevo, donde habíamos empezao: La rambla! Os recuerdo nuestra necesitad de sol que teníamos después del invierno Torines.

Caripelines al sol. Los patitos nos miraban pensando "¿Como hacen para estar tan tranquilos?"

El mirador del Cristopher Colombiano, al pié de la Rambla do Mar, es un monumento al que acá todavía se dice "descubrimiento de America" (ya se puso muy político el blog, después me dicen Vengador Sudaca las Galletas que viven conmigo..). El detalle en naranja.

Caripelines al sol. Los patitos nos miraban pensando "¿Como hacen para estar tan tranquilos?"

En la Rambla de Mar. (Dibuje titán con pixels!)

El 19/02, para festejar el cumpleaños de mi amiga Vero, fuimos al parque Guell, donde cada boludez arquitectónica que veíamos recodábamos a nuestras queridas Vero y Gabi, rugientes estudiantes de arquitectura, y pensábamos lo pulenta que es este Gaudi, pero de tirar un piolín ni hablemos!!! (chiste selecto para arquitectos. Puede que este malazo)

Bueno, y cierro la historia acá, porque anoche unos mexicanos chingos bueies nos llevaron al bar "donde tienes que probar el tamango egipciano, sino no puedes decir que estuviste en Torino", y resulta que esa bebidita te quema las caries y te manda por mail la resaca.

Marcos, Martín, la Bianka, la Viti y el guaso.
A ellos, MIL GRACIAS POR RECIBIRNOS TAN BIEN EN BARCELONA!

No hay comentarios:

Publicar un comentario